En cualquier momento vienen a bardiar esos puto, vas a ver... ¿Te acordá cuando íbamo a patiá ró a Cheers, ahí enfrente de la estación? ¿Y de El Almacén y la otra rockería? ¿Cómo era esa? ¡Elvis se llamaba! Esa estaba buena... Que manera de patiá con las tejana y lo jean blanco ajustado ¿No?”. El Japo sacó un paquete arrugado de Camel, prendió uno y se quedó mirando un punto perdido en el horizonte, como buscando algún recuerdo. “Le sacabamo viruta al piso, le sacabamo... ¡Cuchá, cuchá este tema Japoné...! Jhonny Rivers, Menfis, faaa, se me mueven sola las pata, loco... Este compilado lo compré en la feria el otro día, tá bastante bien, tiene Creedence, Dire Straits, Bonnie Tyler... ¡Pasame un trago que no es micrófono!” dijo Chelo y manoteó la cerveza. “Ponete algo de Omar Shané, o Los Dinos, bó...” dijo El Japo dándole otra pitada al pucho. “No seas hincha pelota Japoné... ¡Acá el disc jockey soy yo!” gritó Chelo y se acomodó la 22 en la cintura. “¡No te calenté Chubby Checker que no pasa nada! No te hagá el pistolero, boludo” le contestó Japo. “¡Coriiinaaaa!” gritó Chelo y escondió el arma entre unos escombros, ahí donde estaban sentados. “Ya van a venir...” suspiró. Al segundo, de la casilla salió una nena: “¿Que pasa?”. “Andá a la heladera y traé otra cerveza...” ordenó Chelo. Corina obedeció al instante, entregó la botella y se metió adentro a seguir viendo dibujitos. “No me pagaron... Pero me traje un cajón” comentó Chelo mientras intentaba destaparla con los dientes. El Japo se la arrebató, la destapó con el encendedor y le pegó un trago. “Yo te hago el aguante compadre, pero... ¿Y cómo fue que empezó el bondi?” preguntó. “Cuchá, Japoné... ¡Aiii guona nooou ifiú ever siii de reeein...! ¡Que temazo, Por Dió! ¿Cómo no les gusta Creedence? ¡Pendejos de mierda! Ya van a venir... Vas a ver...”. Chelo tomó un trago, puso de nuevo la 22 en su cintura y empezó a contar: “Era el quince de
Texto: Sebastián Pandolfelli. Lanús, 1977. Es músico y escritor porque cuando se dio cuenta ya era tarde. Toca en Los Barriletes Cósmicos y en Dos Cachivaches. Produjo y condujo algunos programas de radio sin trascendencia. No sabe manejar ni jugar al fútbol. Publicó "Rocanrol" (2008 Ed. Funesiana). Tiene inéditos “Choripán Social” que circula en fotocopias y “Diamante”. Es discípulo de Alberto Laiseca. Trabaja en una ONG de Defensa del Consumidor.